20 de septiembre de 2009

El dinero supera la ficción

Se aproxima un videoclip curioso que me hace pensar en un dilema sobre el cine de acción y superhéroes:

Gus Van Sant rodaría Spider-Man en plano secuencia cogiendo el metro al ir a trabajar con las legañas de estar toda la noche maltratando a los malechores. Con sus visiones arácnidas en colores preciosos a cámara lenta, mirando a las chicas que van a trabajar y que le recuerdan que no puede follarse a Mary Jane. Un Peter Parker jodido, guapo, joven... un Peter Parker de autor.

Tarantino descubriría que el mejor actor para hacer de Spider Man es Mark Hamill porque sus marcas en la cara le hacen más creíble y nada mejor que un ídolo caído para representar a otro. Sus peleas serían rudas y reales: nada de efectos. Puñetazos duros en la cara y cristales clavados en la espalda.

Isabel Coixet nos descubriría a Peter llorando en un hospital porque su tía tiene un cáncer incurable, y cómo a través de largos paseos y aburridos diálogos se encuentra a sí mismo.

John Carpenter le pondría un traje tan cutre que te creerías que un demente de verdad se ha puesto un traje para hacer el bien, nada de partículas inteligentes. Y lo mejor para explicar la inexplicable rapidez de SpiderMan sería evitar verle colgando de un edificio, sino verle ya llegar a los sitios y así ahorrarse 200 horas de postproducción. Ya estoy aquí.

La verdad es que la mejor forma de rodar SpiderMan es la que hace Sam Raimi, y sin dinero no se puede hacer. Snif. Algo así sin dinero puede ser una buena hostia... sí.

15 de septiembre de 2009

Fácil

Y empiezas a escribir un corto,
pero se te ocurre la idea de un largo,
y alguien quiere hacer una serie,
así que mientras empiezas vuelves al corto.

Tienes que rodar una cosita, un encargo,
pero entonces ya no estás rodando lo otro.

Tengo una idea para una pieza barata,
pero al final no lo es tanto,
y para gastarme dinero, me lo gasto
en un corto. Pero no me lo gasto.

Necesito una máquina más potente y alguien que la maneje,
necesito tiempo, necesito dinero,
buenas ideas y poder desarrollarlas,
que le gusten a alguien, que estén bien contadas,
y que no sean tan cutres que den vergüenza
o tan típicas que a nadie le interesen.

Un actor, dos, muchos, y que la ropa que lleven no sea mía,
que el maquillaje, la luz, el decorado y el sonido no sean "normales"
y encontrar a alguien que se encargue de que la "anormalidad"
no se convierta en un infierno egocéntrico.

Alguien en quien poder confiar una producción sin que pierda el interés
que piense que lo que haces va a ser grandioso
porque si no
no vale para nada todo lo demás,
que empieza a las tres de la mañana en tu escritorio
cuando el camión de la basura te despierta.

Hacer cine es fácil

3 de septiembre de 2009

Final de Temporada

Aquí acaba el corto recorrido de "10 razones para dejar de trabajar". Por motivos de producción y de trabajo, la serie queda resuelta en tres pequeños-pero-grandes episodios (Obviamente teníamos pensados 10 episodios).

Para los "no actores" ha sido muy difícil resolver frases surrealistas y vestimentas dadá, grabar en diez minutos sin ensayo previo y sin haber actuado en su vida... Pero pese a todas las dificultades que eso conlleva creo que hemos rematado una Season Finale a la altura de las expectativas.

Espero que os guste, o por lo menos que riáis, lloréis o tengáis cualquier otra forma de expresión. Con todos ustedes: Lentejas


1 de septiembre de 2009

Tu jefe o tu cliente

Acabamos de grabar un videoclip con un famosete hijo de famoso (En breve se sabrá).Vamos descubriendo que a pesar de ir llegando a gente con medios, las producciones miserables continúan, y en este caso, se multiplican.

El cliente te llama, le cuentas tus ideas durante semanas, le propones, que sí que no, acepta, vamos por aquí vamos por allá, todo bien...

Llega el rodaje y resulta que todo lo que te había aceptado se va por tierra. No tiene dinero para hacer ciertas cosas, pero cuando ya estás rodando, te las pide. Te pide que dejes de rodar cosas que llevas un mes preproduciendo para poner gilipolleces que se le han ocurrido a última hora y que, por supuesto, no van a funcionar. Todos sus argumentos se basan en "vamos a intentarlo que seguro que podemos". Tú le dices que no puedes rodar en un agujero negro porque no llevas focos y él lo considera "pesimismo". "Venga lo intentamos". No, no lo intentamos, es que no se puede.

Falta de respeto a borbotones, de alguien al que le aseguras que se está cargando su videoclip, porque encima es por él por quien luchas, y él mismo se va encerrando en sus clichés, en su falta de trabajo y en su ignorancia, destrozando su imagen. Todo esto aliñado de estar rodeado de personas que le doran la píldora, de familiares que no pintan nada en un rodaje diciéndote "podías poner la cámara aquí..."

Todo se resume a que una persona ha pagado (Poco) para que hagas algo. Y es verdad que debes tratar de hacer lo que quiere el cliente, pero antes de un determinado momento. Si el cliente es bipolar y va cambiando de idea cada cinco minutos, tu oblilgación es luchar por que se calle o por hacerle ver que está loco. En preproducción todo vale, cualquier idea estúpida se convierte en mandatoria porque tienes tiempo de modificarla, de mejorarla o de decidir si quieres rajarte y que otra persona ruede sus tonterías. Lo que no vale es decir, vamos a rodar Indiana Jones y al llegar al set que te digan que es un cortometraje protagonizado por gorrillas sevillanos. Eso no, por favor.

En un par de semanitas resultados.

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