31 de marzo de 2010

Necesitamos Energía

Cuando llevas tanto tiempo sumergido en algo, sólo te vienen ganas de acabar, de terminar, de dejarlo todo. Y es inevitable que ocurra, pero hay que saber distinguirlo y no empezar a caer en las prisas, en el todo vale y esa clase de infiernos mentales por los que se pasa en rodaje.

Es como un síndrome del marine cinematográfico, la locura mental que te aplasta y te hace creer que todo es una mierda, que da igual, que no merece la pena tanto esfuerzo... Ese síndrome te mata en rodaje porque luego cada segundo de sangre fría que tuviste se nota en el producto final, y aunque lo sabes, decides olvidarlo. Tu cerebro decide olvidarlo.

Llega la recta final de LSO. Hemos llegado a la cima y ahora tenemos que tirarnos cuesta abajo con todo lo que hemos subido.

Sangre fría. Sangre fría. Sangre fría.

En breve dejo de escribir aquí y lo concentro todo en Tumblr, que es más cómodo y ya tengo demasiados frentes abiertos para el poco contenido que meto. Por cierto, lo recomiendo como página, porque es muy completo (Puedes linkarlo a twitter, facebook, vimeo.... etcés! y así te puedes suscribir a Monito.)